Hell is empty and all the devils are here.

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jueves, 17 de abril de 2014



''You know what's wrong with you, Miss Whoever-you-are? You're chicken, you've got no guts. You're afraid to stick out your chin and say, "Okay, life's a fact, people do fall in love, people do belong to each other, because that's the only chance anybody's got for real happiness." You call yourself a free spirit, a "wild thing," and you're terrified somebody's gonna stick you in a cage. Well baby, you're already in that cage. You built it yourself. And it's not bounded in the west by Tulip, Texas, or in the east by Somali-land. It's wherever you go. Because no matter where you run, you just end up running into yourself.''

Paul Varjak - Breakfast at Tiffany's.

miércoles, 16 de abril de 2014

domingo, 6 de abril de 2014

No se culpe a nadie

  El frío complica siempre las cosas, en verano se está tan cerca del mundo, tan piel contra piel, pero ahora a las seis y media su mujer lo espera en una tienda para elegir un regalo de casamiento, ya es tarde y se da cuenta de que hace fresco, hay que ponerse el pulóver azul, cualquier cosa que vaya bien con el traje gris, el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse encerrando, alejando. Sin ganas silba un tango mientras se aparta de la ventana abierta, busca el pulóver en el armario y empieza a ponérselo delante del espejo. No es fácil, a lo mejor por culpa de la camisa que se adhiere a la lana del pulóver, pero le cuesta hacer pasar el brazo, poco a poco va avanzando la mano hasta que al fin asoma un dedo fuera del puño de lana azul, pero a la luz del atardecer el dedo tiene un aire como de arrugado y metido para adentro, con una uña negra terminada en punta. De un tirón se arranca la manga del pulóver y se mira la mano como si no fuese suya, pero ahora que está fuera del pulóver se ve que es su mano de siempre y él la deja caer al extremo del brazo flojo y se le ocurre que lo mejor será meter el otro brazo en la otra manga a ver si así resulta más sencillo. Parecería que no lo es porque apenas la lana del pulóver se ha pegado otra vez a la tela de la camisa, la falta de costumbre de empezar por la otra manga dificulta todavía más la operación, y aunque se ha puesto a silbar de nuevo para distraerse siente que la mano avanza apenas y que sin alguna maniobra complementaria no conseguirá hacerla llegar nunca a la salida. Mejor todo al mismo tiempo, agachar la cabeza para calzarla a la altura del cuello del pulóver a la vez que mete el brazo libre en la otra manga enderezándola y tirando simultáneamente con los dos brazos y el cuello. En la repentina penumbra azul que lo envuelve parece absurdo seguir silbando, empieza a sentir como un calor en la cara aunque parte de la cabeza ya debería estar afuera, pero la frente y toda la cara siguen cubiertas y las manos andan apenas por la mitad de las mangas, por más que tira nada sale afuera y ahora se le ocurre pensar que a lo mejor se ha equivocado en esa especie de cólera irónica con que reanudó la tarea, y que ha hecho la tontería de meter la cabeza en una de las mangas y una mano en el cuello del pulóver. Si fuese así su mano tendría que salir fácilmente, pero aunque tira con todas sus fuerzas no logra hacer avanzar ninguna de las dos manos aunque en cambio parecería que la cabeza está a punto de abrirse paso porque la lana azul le aprieta ahora con una fuerza casi irritante la nariz y la boca, lo sofoca más de lo que hubiera podido imaginarse, obligándolo a respirar profundamente mientras la lana se va humedeciendo contra la boca, probablemente desteñirá y le manchará la cara de azul. Por suerte en ese mismo momento su mano derecha asoma al aire, al frío de afuera, por lo menos ya hay una afuera aunque la otra siga apresada en la manga, quizá era cierto que su mano derecha estaba metida en el cuello del pulóver, por eso lo que él creía el cuello le está apretando de esa manera la cara, sofocándolo cada vez más, y en cambio la mano ha podido salir fácilmente. De todos modos y para estar seguro lo único que puede hacer es seguir abriéndose paso, respirando a fondo y dejando escapar el aire poco a poco, aunque sea absurdo porque nada le impide respirar perfectamente salvo que el aire que traga está mezclado con pelusas de lana del cuello o de la manga del pulóver, y además hay el gusto del pulóver, ese gusto azul de la lana que le debe estar manchando la cara ahora que la humedad del aliento se mezcla cada vez más con la lana, y aunque no puede verlo porque si abre los ojos las pestañas tropiezan dolorosamente con la lana, está seguro de que el azul le va envolviendo la boca mojada, los agujeros de la nariz, le gana las mejillas, y todo eso lo va llenando de ansiedad y quisiera terminar de ponerse de una vez el pulóver sin contar que debe ser tarde y su mujer estará impacientándose en la puerta de la tienda. Se dice que lo más sensato es concentrar la atención en su mano derecha, porque esa mano por fuera del pulóver está en contacto con el aire frío de la habitación, es como un anuncio de que ya falta poco y además puede ayudarlo, ir subiendo por la espalda hasta aferrar el borde inferior del pulóver con ese movimiento clásico que ayuda a ponerse cualquier pulóver tirando enérgicamente hacia abajo. Lo malo es que aunque la mano palpa la espalda buscando el borde de lana, parecería que el pulóver ha quedado completamente arrollado cerca del cuello y lo único que encuentra la mano es la camisa cada vez más arrugada y hasta salida en parte del pantalón, y de poco sirve traer la mano y querer tirar de la delantera del pulóver porque sobre el pecho no se siente más que la camisa, el pulóver debe haber pasado apenas por los hombros y estará ahí arrollado y tenso como si él tuviera los hombros demasiado anchos para ese pulóver, lo que en definitiva prueba que realmente se ha equivocado y ha metido una mano en el cuello y la otra en una manga, con lo cual la distancia que va del cuello a una de las mangas es exactamente la mitad de la que va de una manga a otra, y eso explica que él tenga la cabeza un poco ladeada a la izquierda, del lado donde la mano sigue prisionera en la manga, si es la manga, y que en cambio su mano derecha que ya está afuera se mueva con toda libertad en el aire aunque no consiga hacer bajar el pulóver que sigue como arrollado en lo alto de su cuerpo. Irónicamente se le ocurre que si hubiera una silla cerca podría descansar y respirar mejor hasta ponerse del todo el pulóver, pero ha perdido la orientación después de haber girado tantas veces con esa especie de gimnasia eufórica que inicia siempre la colocación de una prenda de ropa y que tiene algo de paso de baile disimulado, que nadie puede reprochar porque responde a una finalidad utilitaria y no a culpables tendencias coreográficas. En el fondo la verdadera solución sería sacarse el pulóver puesto que no ha podido ponérselo, y comprobar la entrada correcta de cada mano en las mangas y de la cabeza en el cuello, pero la mano derecha desordenadamente sigue yendo y viniendo como si ya fuera ridículo renunciar a esa altura de las cosas, y en algún momento hasta obedece y sube a la altura de la cabeza y tira hacia arriba sin que él comprenda a tiempo que el pulóver se le ha pegado en la cara con esa gomosidad húmeda del aliento mezclado con el azul de la lana, y cuando la mano tira hacia arriba es un dolor como si le desgarraran las orejas y quisieran arrancarle las pestañas. Entonces más despacio, entonces hay que utilizar la mano metida en la manga izquierda, si es la manga y no el cuello, y para eso con la mano derecha ayudar a la mano izquierda para que pueda avanzar por la manga o retroceder y zafarse, aunque es casi imposible coordinar los movimientos de las dos manos, como si la mano izquierda fuese una rata metida en una jaula y desde afuera otra rata quisiera ayudarla a escaparse, a menos que en vez de ayudarla la esté mordiendo porque de golpe le duele la mano prisionera y a la vez la otra mano se hinca con todas sus fuerzas en eso que debe ser su mano y que le duele, le duele a tal punto que renuncia a quitarse el pulóver, prefiere intentar un último esfuerzo para sacar la cabeza fuera del cuello y la rata izquierda fuera de la jaula y lo intenta luchando con todo el cuerpo, echándose hacia adelante y hacia atrás, girando en medio de la habitación, si es que está en el medio porque ahora alcanza a pensar que la ventana ha quedado abierta y que es peligroso seguir girando a ciegas, prefiere detenerse aunque su mano derecha siga yendo y viniendo sin ocuparse del pulóver, aunque su mano izquierda le duela cada vez más como si tuviera los dedos mordidos o quemados, y sin embargo esa mano le obedece, contrayendo poco a poco los dedos lacerados alcanza a aferrar a través de la manga el borde del pulóver arrollado en el hombro, tira hacia abajo casi sin fuerza, le duele demasiado y haría falta que la mano derecha ayudara en vez de trepar o bajar inútilmente por las piernas, en vez de pellizcarle el muslo como lo está haciendo, arañándolo y pellizcándolo a través de la ropa sin que pueda impedírselo porque toda su voluntad acaba en la mano izquierda, quizá ha caído de rodillas y se siente como colgado de la mano izquierda que tira una vez más del pulóver y de golpe es el frío en las cejas y en la frente, en los ojos, absurdamente no quiere abrir los ojos pero sabe que ha salido fuera, esa materia fría, esa delicia es el aire libre, y no quiere abrir los ojos y espera un segundo, dos segundos, se deja vivir en un tiempo frío y diferente, el tiempo de fuera del pulóver, está de rodillas y es hermoso estar así hasta que poco a poco agradecidamente entreabre los ojos libres de la baba azul de la lana de adentro, entreabre los ojos y ve las cinco uñas negras suspendidas apuntando a sus ojos, vibrando en el aire antes de saltar contra sus ojos, y tiene el tiempo de bajar los párpados y echarse atrás cubriéndose con la mano izquierda que es su mano, que es todo lo que le queda para que lo defienda desde dentro de la manga, para que tire hacia arriba el cuello del pulóver y la baba azul le envuelva otra vez la cara mientras se endereza para huir a otra parte, para llegar por fin a alguna parte sin mano y sin pulóver, donde solamente haya un aire fragoroso que lo envuelva y lo acompañe y lo acaricie y doce pisos.

Julio Cortázar

miércoles, 2 de abril de 2014

domingo, 30 de marzo de 2014

Retórica
nombre femenino
  1. 1.
    Conjunto de reglas o principios que se refieren al arte de hablar o escribir de forma elegante y con corrección con el fin de deleitar, conmover o persuadir.

domingo, 16 de marzo de 2014

Yo pagaría por ir a la ''gira de Despedida'' de Sabina.
Joaquín Sabina - Jugar por jugar

Pausa

De vez en cuando hay que hacer 
una pausa

contemplarse a sí mismo 
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado 
rubro por rubro 
etapa por etapa 
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras 
sino cantarse las verdades. 

Mario Benedetti

jueves, 6 de marzo de 2014

martes, 4 de marzo de 2014

domingo, 2 de marzo de 2014

jueves, 27 de febrero de 2014

Ese difícil momento en el que tenés que elegir entre dormir una cálida siesta o mirar una película. (Una es excluyente de la otra).

James Blunt - Wisemen

sábado, 15 de febrero de 2014


Dice mi almohada que esto no puede ser, 

que algo deberíamos de hacer. 
Que el tiempo corre y el tren pasa una vez, 
que alguien debe despertar sus pies 
y caminar como si fuera el final, 
mañana yo qué sé, capaz que no hay lugar.

viernes, 14 de febrero de 2014

Es el Día de San Valentín, no el Día del Amigo. Si no te da bola en todo el año hay un 99% de probabilidad de que no lo haga el 14 de febrero. No hay necesidad de cagarla.

martes, 11 de febrero de 2014

Tremendo día lluvioso y no tuve mejor idea que cocinar un bizcochuelo. Me decidí por un ''Pastel cebra'', a pesar de que tenía como ingrediente aceite de oliva, cosa que detesto. Pero me asqueó, me asqueó el olor al preparar la masa, y todavía conservo las náuseas. Tengo que aclarar que el bizcochuelo no quedó con olor ni sabor al aceite, y considero que visualmente quedó más lindo que en la propia receta (humildad ante todo), pero ni se me pasa por la mente comerlo. Tengo ganas de vomitar :(:(:(:(

martes, 28 de enero de 2014

Año 2014 y todavía hay gente que te manda un sms del estilo ''Holaa cómo estás? cambié mi número''. Identificate, Suricato(?) o por lo menos tené una cuenta en Whatsapp para que pueda saber quién sos...
-Me gustaría ser ese pibe del que hablás con tu mejor amiga
+Empezá a acosarla y seguirla a todas partes... Siempre hablan del enfermo que las sigue con el pito afuera con sus amigas...


(?) JAJA.

lunes, 27 de enero de 2014

Where there is desire
There is gonna be a flame
Where there is a flame
Someone's bound to get burned
But just because it burns
Doesn't mean you're gonna die
You've gotta get up and try try try

viernes, 24 de enero de 2014

Your song





Me encanta escuchar covers, no importa si son mejores o peores que la canción original, alcanza con que sean distintos. Y éste me pareció muy, muy dulce. Lo conocí por la película El amor dura tres años; http://www.youtube.com/watch?v=3wOoJ--U5G0. Honestamente, no me gustan mucho las películas francesas, parece que siempre les faltara algo. Pero la banda sonora de esta es lo suficientemente buena. Quizás lo malo que tiene es que es muy predecible, y algunos conceptos que utiliza son infantiles.

jueves, 16 de enero de 2014

"Es obvio que algo le atraigo. Pero también le repelo. Y viceversa. Por eso somos el uno para el otro y por eso no pasa nada. Odio casi todo lo que hace, detesto cómo piensa, me deprimen su moral y su familia(…), me fascina como le cae la ropa, me calienta su inteligencia. Y eso de que se niegue a cambiar de punto de vista, a aceptar que yo quizás tenga algo de razón. Su voz me deja gateando, lo reconozco, y su sonrisa, cuando está enojada, me trae los mejores recuerdos. Es mucho mayor de lo que parece y sé que si nos casáramos, por ejemplo, jamás me abandonaría si me sería infiel, tan sólo dejaría de hablarme, de celebrar mis estupideces(…) Su orgullo y su ego son tales que jamás va a reconocer su necesidad de afecto. O que echa de menos cualquier cosa. O que no se la puede sola."
— Alberto Fuguet, Mala onda.
Una antítesis con todas las letras

lunes, 6 de enero de 2014

Ah, me cuesta un huevo escribir entradas desde el celular, UN HUEVO.

Tetas

Sí, no hay vuelta sobre el título, quiero escribir algo sobre tetas y listo. Y me acordé que el año pasado creo que fue, a una señora,  se le había dado con regalarme soutienes. De lo más irónico, no sólo porque no tengo tetas; sino el talle era para una de las Xipolitaki. Me pregunto si buscaba bajarme el autoestima a palazos o simplemente era demasiado estúpida. Es como regalarle una remera XL a una mujer que pesa 40 kg. Si nunca la viste vaya y pase, pero si la viste y tenes en mente regalarle ropa interior detenete a junarle un poquito las tetas. No fue una vez ni dos veces, fueron varias hasta que le entró en la cabeza que NO eran para mí y me dejó de hinchar las pelotas. No es de malagradecida eh, ni de traumada. Puedo vivir con esto de ser plana y no se me pasaría por la mente operarme. Primero porque no tengo la plata ni mucho menos el interés. Si la tuviera la utilizará en un viaje, por ejemplo.

I want world peace ... oh, and bigger boobs

Para agregar al itinerario ¿?

http://elmeme.me/ponja/24-lugares-abandonados-del-mundo-que-resultan-inquietantemente-atractivos_22323
Creo que la Iglesia y el cuarto vacío son los que menos me llamaron la atención

domingo, 5 de enero de 2014

El poder siempre mata.

Lo que me da asco no es simplemente el hecho de ir a un velorio, sino la falta  de ética de la gente. Que esté el difunto (la, en este caso) y en la misma sala dos señoras (si es que se merecen ser llamadas así) hablando a toda voz cosas como ''es que ella nunca  fue de ser muy fuerte'' y demás tipo de comentarios desagradables, sobre todo, para la ocasión. Si es una realidad o no, no es un tema para discutir en el momento. Es patético conocer las historias por detrás y la gente que va a hacer teatro y llorar desaforadamente. La gente que eleva el tono de voz como si estuviera en un boliche, la gente que incluso hace bromas. Me parece una desubicación total, no vas a hacer sentir mejor a la persona que está sufriendo la pérdida,  no con ese tipo de chistes. Y ni que hablar de los intereses creados. Qué asco.

¿Y se supone que no me tengo que encariñar?




¿Diana se va o se queda?

El 31 de nochecita andaba por esta cuadra una perra pero por suerte pudimos devolvérsela a los dueños (''pudimos'', ejem). El otro día se volvió a perder otra que le están dando transitorio en una casa,  y también está Diana, que debe estar en casa desde la primera o segunda semana de Diciembre, y no se lleva de lo mejor con Kelly, (de repente está todo bárbaro y de repente se amenazan) pero es de lo más cariñosa. Es una pena que los dueños sean pelotudos, creo que ningún animal se lo merece...

Y de paso feliz cumple para Kelly, que es el regalo más lindo que pude tener para Reyes :)

viernes, 3 de enero de 2014

(??)



Si de bebés se trata...

Yo supongo que las personas se ilusionan con tener mellizos, (incluso yo, que ni siquiera me emociona la idea de tener hijos) pero es porque no saben todo el trabajo que dan. Ni que hablar de los gastos... Dejando eso de lado, puedo asegurar que terminé agotada después de pasar poco más de diez días con mis sobrinos. Es que claro, hay que tener en cuenta que los bebés y los niños no son cosas (queda mal decir ''cosas'' cuando estoy hablando de personas, pero no tengo ganas de buscar otra forma para expresarlo) que me quiten el sueño, por no decir que en general no los tolero, no los soporto. Igual tengo que admitir que estos dos se ganaron mi cariño. Quizás tiene gran influencia el hecho de que son familia. El punto es que son hermosos. Sobre todo la niña, que es una gordita de lo más feliz, debe pasar 2/3 de su vida riéndose/sonriéndose. Y el bebote que es mucho más serio, y llorón, y eso saca un poco de quicio. No sé, lo único que pido es que si me toca a mí tener hijos no sean tan mañosos, sino quién sabe qué va a ser de sus vidas ¿?